Madrid no falla por falta de talleres. Falla por la distancia entre el taller y el cliente. Cuando el coche está en Chamartín, el conductor en Vallecas y la cita del cliente en Pozuelo, la fricción no es mecánica: es logística.
Ahí encaja Mecanu. El taller no contrata una flota fija ni improvisa con recepcionistas saliendo a mover coches. Coordina recogida, entrega y seguimiento con ventanas de una hora, conductor verificado y trazabilidad de cada trayecto.
Qué cambia en el día a día
- Menos plazas ocupadas por coches listos para entregar.
- Más facilidad para aceptar revisiones y mantenimientos que hoy se pierden por incomodidad.
- Menos llamadas de “¿cuándo puedo ir?” y “¿me lo podéis devolver?”.
La guía operativa completa está en Mecanu en Madrid, pero la idea es simple: el cliente no tiene que perder la mañana y el taller no tiene que convertirse en empresa de transporte.



